Una mirada al pasado Finestrat, por su situación geográfica, ha acogido numerosas civilizaciones a lo largo de su historia. Con restos del Paleolítico Superior y de las culturas ibérica y romana, el origen de Finestrat se remonta a 1.280, cuando Pedro III, hijo de Jaume I “el Conqueridor”, otorgó la Carta Puebla a los lugareños. Finestrat, pueblo con marcado acento morisco, refleja en la peculiar estructura de sus calles y sus restos arqueológicos, el encanto de los pueblos mediterráneos. Son dignos de visitar, por su historia o el entorno natural que los rodea, “El Castell”, la Torre, la Ermita del “Santíssim Crist del Remei”, la Iglesia de “Sant Bertomeu” y “La Font del Molí”. |  |
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