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RUTA 1. EL FINESTRAT MEDIEVAL

1. El Carrerò. El Carreró representa el único vestigio que queda de la antigua entrada o Portal al recinto amurallado del pueblo medieval. No se trataba probablemente de una muralla propiamente dicha, sino más bien de un recinto cerrado al exterior que servía para mantener la población a resguardo durante la noche y ante posibles peligros.  Prueba de la existencia de este recinto cerrado es el documento de fundación de la Iglesia de San Bertomeu. En éste se dice que la Iglesia se construyó extramuros, lo que nos indica la existencia de este recinto al menos hasta mediados del siglo XVIII, siendo base de la primera ampliación del casco urbano, ya que a partir de la iglesia se estableció el Carrer Major. Su paso nos lleva al núcleo antiguo del pueblo que conserva su trazado medieval en sinuosas calles que descienden paralelas desde el recinto del Castell.

2. Iglesia. La Iglesia de Sant Bertomeu fue bendecida el 24 de agosto de 1751, habiéndose construido gracias a la colaboración de todo el pueblo que pudo reunir el total de cerca de noventa mil libras, cantidad fabulosa para aquellos tiempos y para aquella población.  Su construcción según cuenta el documento, se realizó extramuros por lo que puede considerarse como el primer edificio en  expansión del pueblo a partir de esta fecha. La fachada principal mira al sur, hacia la Plaza de la Torreta.   Sin embargo, tenemos noticias de que no siempre fue así. En un primer momento donde está ahora la puerta principal se construyó el ábside y el altar mayor, y la puerta de entrada enfrente mirando al norte. Un invierno duro con mucho viento hizo cambiar el planteamiento y la ubicación del altar y la puerta. Bajo su suelo, se construyeron criptas que sirvieron de osario. Estas criptas tienen forma de bóveda de cañón formadas por los arcos de medio punto que sostienen el pavimento de la iglesia. Su planta es cruciforme  y en su  interior tiene un retablo de estilo barroco. En el altar mayor destaca la figura de Sant Bertomeu, patrón de la localidad, en una talla polícroma realizada en piedra. Su fachada es lisa, coronada por un ribete ondulado sin decoración que refleja aires del estilo neoclásico. Destaca el campanario que sin ser muy alto se elevaba por las casas circundantes y es visible cuando el visitante va acercándose al pueblo desde las localidades vecinas.

3. La Torreta.

4. Peña El Retor. La situación estratégica del enclave donde se asienta el pueblo de Finestrat lo convierte en un balcón con  vistas al mar. Su entorno privilegiado hace ocupar todo el cerro hasta el más mínimo espacio. De ahí la existencia de estas casas que parecen están prendidas de un hilo, jugando con la gravedad, y que sirven como seña de identidad al pueblo de Finestrat.

5. El Castell. En la actuación arqueológica realizada con motivo del afianzamiento de la cimentación de la Ermita del Crist del Remei, se documentaron restos cerámicos adscribibles a la Edad del Bronce y la Cultura Ibérica. La ubicación del enclave, que domina toda la cuenca del río Torres hasta la costa y todo el litoral hasta Santa Pola, debió de ser un importante punto estratégico en la antigüedad, incluso para las poblaciones de La Edad del Bronce. Sin embargo, es durante la Edad Media y más concretamente en época islámica cuando tenemos abundante información referente al Castell de Finestrat. Son numerosos los textos medievales que nombran el Castell tras la llegada de los conquistadores cristianos. Uno de estos textos es la Carta Puebla otorgada a Finestrat en el año 1280. El recinto fortificado o Hîsn Almohade, se construyó posiblemente hacia mediados del siglo XII y fue centro de las revueltas protagonizadas por Al-Arrak a mediados del siglo XIII. Debido a estas revueltas fue ordenada su demolición. Ésta debió llevarse a cabo pues, años más tarde, tenemos noticias de su restauración en un documento, llevada a cabo a manos de un musulmán llamado Abrahim. Su abandono se produjo hacia el siglo XVI-XVII. Durante la actuación arqueológica se ha podido determinar el momento de abandono gracias a la aparición de cerámicas datables en los siglos XIV, XV y XVI. Posiblemente su ocupación fue hasta inicios del siglo XVII, a partir del cual la población pasó a las calles aledañas.

6. La Ermita. Poco después de la bendición de la Iglesia parroquial de Sant Bertomeu, a mediados del siglo XVIII, el párroco adquirió con el concurso de todo el pueblo una imagen del Cristo Crucificado. Esta imagen se instaló en una modesta capilla en la zona más alta del pueblo, en el recinto denominado El Castell. Esta capilla sería el último paso de un Vía Crucis hoy desaparecido que, sin embargo, sirvió para la construcción de esta capilla dedicada al Crist del Remei. La Ermita del Crist del Remei se construyó en el lugar que ocupaba esta antigua capilla el 9 de noviembre de 1924, realizada por suscripción popular. Su arquitectura y ornamentos muestran reflejos del modernismo imperante en la época. Su sencillez destaca junto con la armonía de sus medidas y el toque gaudiano de su fachada. La ermita ha sido restaurada en la primavera de 2003 siguiendo rigurosamente la estructura, decoración y colores originales, tanto en el interior como en el exterior de la misma.

7. Algebser. El carrer Algebser se encuentra en pleno casco antiguo de la localidad.  Por tanto, en su trazado se vislumbra la disposición de las viviendas en torno al Castell, sirviendo además de entrada al recinto. Hoy en día, es uno de los lugares más bonitos del pueblo con sus casas adornadas con flores y su vista.


RUTA 2. ELS TAULLETS.


Casco Antiguo. Las calles aledañas al Castell hasta el Carrer Nou, Plaça del Poble, Plaça de la Torreta, y Carrer de la Penya, deben corresponder al primer núcleo de casas ubicadas en la ladera septentrional del cerro donde se ubicaba el Castell y desarrolladas desde época medieval hasta época moderna. Un segundo anillo de expansión urbana debió corresponder a la zona del Hostal definido por el Carrer Major, Carrer Forn Alt, Carrer Carnisseria, Carrer de l’Olla, y Carrer Sant Bertomeu hasta El Mirador. Muy posiblemente este núcleo de expansión se produjo a partir del siglo XVII-XVIII, si bien  podrían existir vestigios anteriores en el subsuelo de algunas viviendas. El resto del núcleo urbano hasta el Carrer de l’Hort y el Carrer Puig Campana debió de construirse a partir del siglo XVIII-XIX como lo demuestra el hecho de que la calle paralela al Carrer Major se denomina Carrer Darrere Cases, y que el Carrer de l’Hort sería el camino que llevaba hacia la huerta. La última expansión urbana, ya en pleno siglo XX en la zona septentrional del casco urbano, ha condicionado la fisionomía del municipio actual.

8. Taullet de San Vicent.

9. Taullet  de Plaça.

10. La Placeta. Las calles aledañas al Castell hasta el Carrer Nou, Plaça del Poble, Plaça de la Torreta y Carrer de la Penya, deben corresponder al primer núcleo de casas ubicadas en la ladera septentrional del cerro donde se ubicaba el Castell y desarrolladas desde época medieval hasta época moderna. Un segundo anillo de expansión urbana debió corresponder a la zona del Hostal definido por el Carrer Major, Carrer Forn Alt, Carrer Carnissería, Carrer de l’Olla, y Carrer Sant Bertomeu hasta El Mirador. Muy posiblemente este núcleo de expansión se produjo a partir del siglo XVII-XVIII, si bien  podrían existir vestigios anteriores en el subsuelo de algunas viviendas. El resto del núcleo urbano hasta el Carrer de l’Hort y el Carrer Puig Campana debió de construirse a partir del siglo XVIII-XIX como lo demuestra el hecho de que la calle paralela al Carrer Major se denomina Carrer Darrere Cases, y que el Carrer de l’Hort sería el camino que llevaba hacia la huerta. La última expansión urbana, ya en pleno siglo XX en la zona septentrional del casco urbano, ha condicionado la fisionomía del municipio actual.

11. Taullet del Crist del Remei. La  Plaça de la Torreta se encuentra en el corazón del casco urbano de Finestrat. Su construcción debió realizarse después de mediados del siglo XVIII, ya que parece haber sido construida para la entrada de la Iglesia de Sant Bertomeu. No obstante, su nombre indica la existencia de al menos una pequeña torre o recinto del que carecemos suficiente información. Durante la construcción de la Iglesia surgió el problema de humedades y aguas filtradas a través de las rocas yesíferas donde se encuentra la población. Esto hizo plantear la construcción de una especia de acequia que salía desde el subsuelo de la iglesia y que desembocaba en una especie de contenedor de forma circular. Éste todavía está ubicado bajo el suelo de la plaza de la Torreta.

12. Carrer Hostal. El carrer Hostal forma una pequeña placeta al suroeste del núcleo urbano de Finestrat. Pertenece a la zona de expansión que se produjo en el municipio a partir del siglo XVIII – XIX y su nombre es debido posiblemente a la existencia de un hospital que, en esta época, es un edificio relacionado con el albergue y asistencia en viajes.

13. Museo de la Font de Carré.



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